SINDICAT DE LA FIGUERA

En 2004, mientras René trabajaba junto con su padre en Laurona y buscaban garnachas para el vino, les llegó una uva de un viñedo del pueblo de la Figuera. Lo vinificaron y alucinaron. A partir de entonces, René cada año visitaba la cooperativa de La Figuera y probaba sus vinos a raudales. ¡Siempre los encontraba buenos, muy buenos!

Gracias a un encargo del padre de René para hacer un nuevo vino, todo se desencadena. El encargo pasa a su hijo y… todo comienza. René fue a ver a los cooperativistas y les propuso pasar a botella todo el vino a raudales sin coste a cambio de recibir unos kilos de uva para poder hacer un par de vinos. Y les pidió una finca para poder trabajarla y hacer un vino para Venus La Universal (Venus de la Figuera). Los cooperativistas aceptaron.

La primera embotellada del Sindicat de la Figuera se hizo gracias a Quim Vila, de Vila Viniteca. A él se le vendió el vino de esta primera embotellada, permitiendo realizar el diseño de la etiqueta, la impresión, la compra de botellas y cajas (con la avanzada del pago).

En 2014, primera vendimia, René y el equipo llegan a la Figuera. Frío, lluvia… y todo podrido. Todo podrido. Se salva algo por los proyectos de René pero no se pudo hacer el Sindicato de la Figuera. Deciden esperar un año porque el primer año de un proyecto novedoso es muy importante y decisivo.

2015, 2º año, vuelve a llover… pero esta vez no se puede esperar. El Sindicato 2015 fue un vino diferente, más frágil, pero que denota el carácter de la Figuera. Vila Viniteca recibe, finalmente, el vino y comienza a vender por Barcelona, ​​consiguiendo un posicionamiento espectacular.

La colaboración entre René Barbier y la Cooperativa de la Figuera continúa. René ayudaba a los cooperativistas en el tema técnico pero, realmente, el vino se seguía haciendo como siempre se había hecho. En 2014 observa, en 2015 apenas se cambia nada, a pesar de ser una manera diferente de hacer a la que está acostumbrado (sin seleccionar, todo junto a la almazara…) Y poco a poco, se va depurando la técnica y algunos conceptos de viticultura como los tratamientos sistémicos. Y poco a poco, estos tratamientos también se están minimizando (se ha eliminado la aplicación de herbicida y la consecuente, cubierta vegetal tan necesaria)

Y el potencial de la Figuera es muy grande (tanto por espacio como por tipicidad) pero los cooperativistas no ven futuro. La sorpresa llega en forma de ofrecimiento por parte de la Cooperativa a Venus La Universal para que los releve en el proyecto. Los cooperativistas seguirán implicados con las uvas, pero la gestión tanto administrativa como técnica pasará a Venus. Un nuevo reto que se acepta con ganas y mucha ilusión renovada.

La Figuera es una de las zonas del Priorat más especiales porque trabaja una sola variedad de uva, la garnacha tinta, y todos los perfiles de vino posibles (desde lo más económico al Grand Cru). Con un estilo común y reconocible. Y sobre todo la altura, que nos da un vino de perfil ligero, muy delicado y de marcada acidez.

Sindicat de la Figuera es un viejo proyecto renovado, con ganas de seguir siendo y hacerse mayor para llegar muy lejos.