LES COUSINS

Marc y Adrià, Les Cousins. Nos encontramos con ellos en las instalaciones de Cims de Porrera, donde vinifican los vinos de su proyecto. Queremos saberlo todo y, empezamos por el principio. Y es divertido ver su confianza y complicidad.

Les cuesta ponerse de acuerdo sobre dónde estaba cada uno de ellos cuando les preguntamos por cómo empezó el proyecto (en Francia o en el Priorat). Finalmente, coinciden en un año, en el 2000… pero entonces Adrià, se pone serio: “Realmente, Les Cousins ​​empieza desde que nacimos, como quien dice” Toda la infancia juntos, en Quatretondeta (el pueblo donde vivía Marc y donde se encontraban los veranos), jugando juntos también a fútbol, ​​trabajando juntos en Mas Martinet, en el trozo, obligados…. algunas de las vivencias que han reflejado las etiquetas de sus vinos. Siempre con ganas de hacer algo diferente, pero no tenían demasiado tiempo y todo suponía un esfuerzo y dedicación que no podían asumir.

“Teníamos claro que éramos muy jóvenes y que estábamos dentro de un mundo de gente mayor, mucho hombre, muy clásico…” nos comenta Adrià. «Y muy carca» puntualiza Marc. Un momento del Priorat en el que los vinos eran caros y rústicos y los dos primos querían desmarcarse de ello buscando algo más divertido, más juvenil, no tan serio.

Después de muchos intentos, en 2007, se dieron cuenta de que podían hacer un vino en Porrera, con los Viticultores de la Cooperativa. Un primer vino que sería el Sagesse, sin saberlo. Un gran vino, que querían embotellar y guardar. No fue el vino que esperaban. Marc explica que Les Cousins ​​siempre hablan de frescura, de buscar vinos más bebibles y aquel 2007 no lo era. Era, por el contrario, era superextracción. «Era (…) ir en contra de todo (…) un vino muy rústico, muy forzado»

Con el primer Inconsciente embotellado en 2009 y sacado en el mercado en 2010. La cosa ya cambió. Consiguieron un vino mucho más accesible en todos los sentidos, más bebible y muy económico, ideal para la gente joven. El público al que querían dirigirse, el que echaban de menos en el Priorat.

El Antagónique viene después. Querían hacer cosas nuevas, distintas, romper esquemas. Ya lo habían conseguido en lo que se refiere a la imagen del proyecto, pero ahora había que hacerlo también en los vinos. “Y un blanco de negros, nunca lo había hecho nadie” nos comenta Adrià. Marc nos recuerda su experiencia en Mas Martinet Assessoraments, de la mano de Josep Lluis Pérez, en un asesoramiento en Egipto en el que se había plantado, en el desierto, todas las variedades blancas más populares y la que mejor funcionó en blanco fue la garnacha tinta, evidentemente en condiciones muy distintas que las nuestras, pero fue en base a esta experiencia, que buscaron las fincas de garnacha más productivas para poder hacer el blanco de tintos. El problema se le encontraron después… con la calificación del vino, muy complicada tanto por legislación, apenas estaban cambiando la normativa para permitir hacer un blanco de variedades autóctonas, como por el color, ya que se le consideraba rosado cuando se le presentaba como blanco o se le consideraba blanco cuando se le presentaba como rosado. Por último, después de 2/3 años, el blanco de tintos es un rosado y así no tienen problemas.

¿Y todos los nombres en francés? Una pregunta obligada. Y la respuesta nos sorprende por la sencillez. Según Adrià: “¿Y por qué no?” Les gusta el francés, han estado en Francia, Marc tiene su pareja francesa… Y suena mejor, más romántico.

Excepto el Doncell. Donzell lo piensan gracias a un buen amigo, Joan Carbó, quien les propone la idea pensando en las terrazas de Barcelona. Empiezan a trabajar la idea haciendo una cata a ciegas de más de 20 vermuts diferentes de Francia, Italia y España para llegar a la conclusión de que ninguno de ellos les gustaba. Por tanto, descartada la idea de hacer un vermut, empiezan a pensar en otra cosa, sin alcohol añadido, macerando las hierbas frescas y no secas. Y empezaron a hacer pruebas sobre una base de vino rosado de 15, 5º, probando diferentes especias y hierbas… hasta conseguir la receta original que, evidentemente, no nos dicen.

Y el futuro… no lo piensan mucho porque el día a día lleva mucho trabajo. Pero años como los de este año traen sorpresas así que sin saber qué, ni cuándo, ni cómo, ni bajo qué nombre, nos hacen saber que habrá un nuevo vino, fuera de la DOC, buscando cosas distintas. «A veces cuando lo fuerzas no funciona» dice Marc. Este año se le han encontrado.

Ya estamos impacientes por saber más.

Fotografías de Clàudia Grosche   @claudiagrosche