RANCI DOLÇ: LA ETIQUETA 

Este pasado viernes tuvimos la oportunidad de conversar con Joan Josep Bertran, Joanji. La persona que aun estando fuera, nos conoce y nos comprende, a veces, mejor que nosotros mismos. El padre y madre de las etiquetas de Mas Martinet, el responsable nuestra imagen gráfica.

A quién mejor preguntar cómo empezó todo, cómo nació la etiqueta del Ranci Dolç de Martinet y cual fue su proceso creativo.  Aquí tenéis un resumen de nuestra charla.

Joan Josep nos habla, ante todo del proceso creativo. Por esta razón sitúa el inicio en la bodega partiendo del nuevo planteamiento consistente en dotar “a cada pieza, cada producto, cada vino que hace, de una personalidad más marcada, más concreta”. Es decir, “partiendo de una filosofía general diferenciar cada proyecto, tomando un argumentario central”. Nos explica que hay dos opciones, en general, para mostrar la identidad de producto. La primera crea una narrativa de bodega, muy marcada y dominante; la segunda, realza el perfil propio de cada producto para que en cada producto haya un concepto enológico, de territorio… generando para cada producto una pieza más particular.

Después de ponernos en situación, explica que para iniciar el proceso, es necesario entender que hay detrás del producto en cuestión, hablando con Sara, claro. Y hablando con ella, recibe toda una serie de idees, de insights… que fueron los ejes centrales del proyecto:

  • La imperfección. Junto con la idea de cómo nació la idea del Ranci Dolç de Martinet, cuando Sara era pequeña, probando un rancio dulce de Escaladei… Buscando replicar esa idea… esa sensación…. “ como algo aparentemente defectuoso puede contener tanta belleza”
  • El fuera de la normativa. Como excepcionalidad ya sea en el mundo del vino o ya sea a nivel general. Es marcar perfil propio, también por lo que al diseño se refiere, diferenciar lo que haces de lo que hacen los otros. “Es lo que hacéis en Mas Marinet, trabajar muy fuerte a nivel de concepto o a nivel de lo que pretendéis hacer”. Lo que se debe reflejar en una etiqueta, si se sigue demasiado la normativa integrábamos el producto dentro de un corpus de productos muy estandarizados.
  • La idea del tiempo. Hablamos de un producto que no es el reflejo de una cosecha concreta ni de una vinificación, sino que se trata de un producto de un marco temporal muy extendido, muy dilatado… porque las soleres son muy antiguas y después de pasar por una serie de procesos, en un momento dado,  “se decide hacer una sacaPor tanto, no tenia que ser un producto ubicado en la contemporaneidad porque hablaba de conceptos muy antiguos” Teníamos que integrar también el concepto tiempo dentro del diseño.

Teniendo en cuenta estos tres ejes, había otra cuestión importante. La tradición visual concreta que este tipo de vinos rancios, dulces… acostumbran a tener. Los dorados… imágenes con un punto extraño, “no acostumbran a ser productos en los cuales la elegancia o el rigor en el diseño, domine. Acostumbran a ser muy vintage o muy viejunas

I en este contexto empezaron a trabajar. Joan Josep y su equipo, para empezar un proyecto, lo que hacen es crear ideas visuales, inspirándose en “referentes que ya existen para configurar una pieza que trabaje en el mismo universo simbólico pero que sea diferente”. En este caso, fue un poco distinto, porqué el producto era tan especial que no había ningún contexto similar o “no lo supimos encontrar” dijo Joanji. Se pusieron a diseñar, y entonces cuando se dieron cuenta que se podía explicar el proceso de elaboración del producto mediante el diseño.  Letras que crecen y decrecen, que de manera muy abstracta pero precisa explicando el sistema de soleras, el paso de la barrica grande a la pequeña, la decantación… como un juego visual que nos permitía generar mucha identidad. Un diseño escalonado, que explicaba tanto la naturaleza del producto como su elaboración. Y escogiendo una tipografía también especial.  “cuando hablamos de la no precisión, estamos hablando de la no precisión de una forma muy precisa, sabiendo muy bien, tanto vosotros como nosotros, sabiendo muy bien lo que estamos haciendo” Una tipografía diseñada hace poco tiempo pero que mira atrás y que nos permitía también encapsular este concepto.

“Un amigo mío, al que quiero mucho, con quien estudié, un día miraba cómo trabajábamos[…]   y me decía que vosotros hacéis lo contrario de lo que hacen muchos, que intentando sintetizar una idea muy simpe para que se entienda muy rápido. Decía, vosotros lo que hacéis es una nebulosa semántica, o… nubes semánticas… Y con estas nubes semánticas, son como ideas[…] a muchos niveles, donde se encuentra la cultura enológica, el territorio, vuestra personalidad, o la de Sara o de Josep Lluis y Montse…. Hay mil estratos, y lo que intentáis cuando hacéis una pieza, que haya una representación general de todo eso”

I empezaron con la composición: tipografía, imágenes, color… “A nivel del color[…]   también trabajamos con unos colores un poco extraños, algo estridentes. Una combinación cromática curiosa”

I después de una primera ola de esbozos, Sara nos pidió que fuésemos más a fondo, y vino una segunda que generó la pieza tal y como está ahora, como la conocemos hoy.

També una particularidad del proyecto fue que como era de tirada muy corta, el mismo formato de etiqueta tenía que servir para dos formatos de botella. Y así lo resolvimos.

“La pieza tiene un componente de riesgo. Es atrevida desde la historia, desde una interpretación…  que al final es una interpretación filtrada por nosotros. Es como si repensases una etiqueta que hubiese estado diseñada hace 80 años por personas que son de hoy en día. Al final es como una entelequia, pero también es lo que estáis haciendo vosotros en la bodega, también miráis[…] o intentáis pensar aquellos vinos de hace 100 o 120 año que no os han llegado a vosotros por qué no se habían embotellado… pero vosotros en la bodega, imagináis cómo se hacían, qué expresión podían tener.”

Al final el diseño de una etiqueta “es como una cocreación entre la bodega y nosotros[…] Nosotros no tenemos la respuesta a todo. Abrimos caminos para que, con vuestros ojos podamos llegar más lejos… Somos mensajeros de vuestro mensaje. Intérpretes. No inventamos. Creamos sobre vuestra propia creación”

Gracias Joan Josep Bertran por dedicarnos un poco de tu tiempo.