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VINOS OXIDATIVOS

RANCI DOLÇ: ELABORACIÓN

RANCI DOLÇ:ELABORACIÓN

¿Y cómo hacemos nuestro Ranci Dolç?

Pues el Ranci Dolç de Martinet es un vino naturalmente dulce (sin adición de azúcar o alcohol) hecho con Garnacha Negra 100%. La Garnacha del bancal gran qué tenemos aquí mismo, delante de la bodega. No dedicamos la cosecha cada año al rancio, pero si los años más calurosos, si es posible. Cosechamos la uva alrededor de los 15º de alcohol probable y lo dejamos sobre cañizos, a la sombra, para que se vaya secando poco a poco, entre 7 y 21 días. Para conseguir una uva deshidratada, de alto contenido en azúcar y, por lo tanto, un dulce natural.

Una vez la uva ya está deshidratada, lo chafamos y lo dejamos fermentar con sus levaduras naturales durante un par de meses, lo prensamos y lo metemos en damajuanas o en una barrica donde acabará lentamente la fermentación hasta el año siguiente (quedarán aprox. 80 gr/l de azúcar). Cuando este proceso finaliza, rellenamos las primeras barricas viejas de la bodega. Unas barricas que hemos recogido por el Priorat poco a poco, hay de Torroja, del Molar, de Gratallops… recogidas, la mayoría de ellas, porque sus propietarios originales las tenían olvidadas en sus cases y ya no las utilizaban. Allí, en las barricas, es mezclará con el vino más viejo (el primero es del año 1994) y con las madres centenarias, responsables de convertir el vino dulce en un vino rancio fino, elegante, cremoso…  Cada año, en la luna vieja de enero, rellenamos al ras de carretells* de rancios, empezando por la más vieja a modo de soleras.

Cuando embotellamos, solo embotellamos una tercera parte del vino que tenemos en la barrica madrina. Como si se tratara de un jerez, solo embotellamos una saca que indicaremos en la etiqueta. Dejamos siempre dos terceras parte del vino de manera que la acabamos de rellenar con vino más joven, de otra barrica, y así… a soleres, hasta llegar a la barrica que acogerá el vino más reciente.

La primera saca de este vino se hizo en el 2017, con más de 22 años de crianza. Ahora ya llevamos 2.

Un vino que quiere calma, reposo, serenidad y, sobre todo, para disfrutarlo en plenitud de consciencia.

*Ras de carretells: a diferencia de las soleras tradicionales, en el Priorat, las barricas o carretells se disponen solo en horizontal, sin remontar